Ya era hora que Rhapsody editase un disco a la altura de lo que se espera de ellos. Lejos quedan los gloriosos primeros años pero sería absurdo quejarse de la situación actual de la banda donde por un lado Luca Turilli y por otro los actuales Rhapsody of Fire han editado discos muy competentes. Into the Legend no es más que un reencuentro por momentos con la inspiración que les falla desde SOEL2 de 2004. No es que no hayan compuesto buenas canciones entre tanto (¡ni mucho menos!) pero si que es cierto que les ha costado que el cómputo global de cada LP fuese de notable. Este nuevo redondo tiene joyitas de las buenas, desde la preciosa balada Shining Star, la súper épica Winter's Rain o la hímnica Into the Legend, donde los estribillos brillan como hacía tiempo no conseguían. Ojalá este año se animen y apuesten por una gira con show completo, los fans tenemos muchas ganas.
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miércoles, 20 de enero de 2016
sábado, 5 de abril de 2014
Noche de Power Metal Sala Apolo 03/04/14 BCN
El jueves pasado todos los fans del género nos vestíamos de gala para una de las grandes giras del año del género. Es cierto que, como decía Jordi Tàrrega en su crónica para TheMetalCircus.com, si esta gira se hubiera producido en 1998 ó 1999 otro gallo cantaría en cuanto a público, pero también es cierto que en pleno 2014 hacer un lleno en la nada despreciable Sala Apolo tiene un valor añadido.
Rhapsody (of Fire) salían al escenario cerca de las 20h para presentarnos su último lanzamiento, Dark Wings of Steel, un LP mediano que no se puede comparar a sus grandes obras, y es que la marcha de Turilli ha hecho daño a nivel compositivo, más si lo comparamos con el último disco que este sacó hace cosa de un año. El peso lo lleva Lione, que es quien más se luce y mandando en canciones como Lamento Eroico (sensacionales graves). La banda triunfo con temas clásicos como Holy Thunderforce o Unholy Warcry, pero desde luego donde mayor calor del público recibieron fue en Dawn of Victory y Emerald Sword, clásicos del género a estas alturas. Todo lo contrario que en composiciones más nuevas donde apenas hubo respuesta del respetable. La banda ha de trabajar más los discos a partir de ahora, está visto que han de darles más vueltas a los temas nuevos e ir sin prisas si quieren hacer las cosas como dios manda.
El caso de Gamma Ray es un tema aparte, Kai Hansen y los suyos han conseguido un status que parece que les mantiene en una posición más que cómoda, aunque con los años se ha visto que cuando sacan discos de nivel la respuesta en los conciertos se hace notar. Empire of the Undead ha calado entre sus seguidores y fue sorprendente como la gente respondió en directo a temas como Pale Rider o Master of Confussion. También es cierto que aunque Avalon sea su mejor canción en años no fue una buena elección para abrir el show, quizás Hellbent (gana mucho en directo) hubiera sido mejor, pero a estas alturas ¿quién diablos soy yo para rebatir nada a Hansen? Kai ha ganado quilos pero sigue igual que siempre, feliz y feliz de tocar, feliz de venir a nuestro país y feliz de la respuesta tan apasionada del público, y creo que con los años he aprendido a notar cuando el de arriba dice las cosas por decir o las dice de verdad, y a Kai me lo creo.
Esto no quiere decir que le perdonemos el hecho de no haber tocado ni un solo corte de una de sus mejores obras discográficas (Somewhere Out in Space), bastante doloroso: apuntado queda, nos debe una. Tampoco se perdona el insulso, aburrido y indecente solo de batería de Michael Enhre, de lo peor que he visto jamás... nadie es perfecto.
En fin, gran concierto de los Ray's, hacen que la sala casí acabe derrumbada con el clásico I Want Out pero sobretodo con los tres temas seguidos del Land of the Free (Rebellion in Dreamland -recortada-/ Land of the Free / Man on a Mission) antes del bis. Dos horas de Power Metal de primer nivel, donde aunque faltasen grandes clásicos de la banda demostraron que estaban para defender su último LP, y vaya si lo hicieron.
lunes, 18 de octubre de 2010
RHAPSODY en el 2010: no eres tú, soy yo

Rhapsody (of Fire) volvieron a principios de este año a la actualidad discográfica con The Frozen Tears of Angels, primer álbum con la potente Nuclear Blast. Después de una mala experiencia con Magic Circle, propiedad de DiMaio (Manowar), los italianos se arropan por el manto de una multi con pretensiones y espíritu independiente para atacar de nuevo a todos sus seguidores. Llevo siguiendo a esta banda desde su debut de 1997 Legendary Tales con el que consiguieron cierto renombre que se vió llevado a lo más alto con su enorme y fantástico segundo disco Symphony of Enchanted Lands un año después.
La verdad que he disfrutado muchísimo con los discos, y canciones, de esta gente, los he seguido en todos sus álbumes, he comprado todos sus LP's y singles cuando tocaba y siempre me he mantenido a la última en sus movimientos dentro del seno del grupo. Considero a Fabio Lione como uno de los grandes cantantes de finales de los 90 dentro del estilo, su voz tiene algo especial y sin duda, por poco que aporte compositivamente, su voz pesa demasiado en la banda como para prescindir de ella. Rhapsody (of Fire) no sería lo mismo sin Lione, como tampoco sería lo mismo sin Luca Turilli, auténtico cerebro de la banda.
The Frozen Tears of Angels, en general, ha tenido muy buenas críticas y los fans han disfrutado mucho con sus canciones. Quizás el disco al que más se parece es a su tercer obra Dawn of Victory, un álbum menos sinfónico y más heavy y directo que con los años ha subido como la espuma en cuanto a popularidad. No sabemos si ha sido una dirección tomada para poder presentar las canciones en una próxima gira sin tanta grabación, o simplemente porque les apetecía ofrecer algo más sencillo y directo. Ojo, al disco no le falta el sello inconfundible de su sonido, seguirás escuchando por doquier esos arreglos orquestales y pomposos, pero las estructuras de las composiciones pasan por un tamiz más austero en ese sentido.
El título de la entrada viene porque estoy realmente perdido y no sé si el disco no me estremece porque le falta a chispa y genialidad de obras anteriores o porque yo he cambiado y ahora busco otras cosas. Seguro que os ha pasado con bandas que seguis desde hace mucho. Quizás ellos siguen con su rollo, con su estilo, que no cambiarán, y es uno mismo el que busca otras cosas. Por eso no sé si darle un aprobado justo o un buen nueve, porque ese algo que sí tenían antes no sé si les falta a ellos o me falta a mí.
Ayyyy... el mágico mundo de la música y los sentimientos...
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