miércoles, 30 de marzo de 2011

ROGER WATERS Palau St. Jordi 29/03/2011

Vivir de las rentas es algo lícito, aunque no comparto esa filosofía. No obstante con conciertos como ayer uno ha de dar las gracias a un tipo como Roger Waters por ofrecer un espectáculo de tal calibre, dejando en muchos momentos al espectador totalmemte embobado y absorbido por un show lleno de detalles y en el cual de repente ocurren tantas cosas que si no estás atento alguna te pierdes. El show de The Wall se divide en dos partes; en la primera, al inicio de todo, Waters & Company te golpean sin tú esperarlo con cantidad de trucos con juegos artificiales, sonido tridimensional y varios golpes de efecto más que no desvelaré. La segunda parte es quizás algo más pausada, más austera, más emocional, apoyada en su mayoría en la película de The Wall con unas proyecciones gigantescas que te dejan K.O. y con un final que libera a todos (los de una parte y otra del escenario) de tanto misterio y te hace ver que la vida es más sencilla de lo que pretendemos que sea. Bravo Roger, estás dando a los fans de Pink Floyd una oportunidad única, lo más cercano a una reunión que nunca ocurrirá ya, sólo por eso puedo olvidar que a estas alturas no te dediques a tu propia música.

2 comentarios:

Benet García dijo...

Yo estuve ayer en el Sant Jordi y me lo pasé como un enano.
El concierto fue un despliegue de ingeniería sin precedentes.
Aún con todo tengo que decir que disfruté más con Pink Floyd en el estadio Sant Jordi el año 1994.
Pero es que Gilmour es mucho Gilmour.

Da Muzz dijo...

Un show incontestable y lleno de grandes momentos, pero lejos de emocionarme. Será que soy más de Gilmour.
Un saludo