martes, 23 de febrero de 2010

I love THE BELLRAYS


Como mola recuperar un disco de hace unos años cuando uno lo tenía casi olvidado, y eso que en su día se lo enchufó casi por vena, pero igual que en su día tienes una especie de fiebre con el disco en cuestión de nada uno lo aparta, y claro, eso se agrava si encima uno no lo compró original.

Eso me ha pasado con el último disco que editó este grupazo, llamado Hard Sweet And Sticky. Esta mañana me ha llegado el vinilo y después de echarme una buena siesta para coger fuerzas de nuevo me lo he puesto y buffff, menudo DISCARRO que parieron. Ok, al disco le falta esa mala leche de anteriores discos, pero no sé, me encanta como les quedó: más calmado, más reposado, más contenido, pero porque las composiciones lo pedían. Seguramente esa diferencia resida en la marcha del guitarra Tony Fate, pero viendo el resultado yo no le echo de menos.

Los vi en Apolo presentando el disco y tengo unas ganas tremendas de volver a deleitarme con su directo, espero que no tarden en sacar material nuevo y acompañar la edición de una buena gira. Ahí estaremos.

1 comentario:

ROCK´N ROLL OUTLAW dijo...

Su concierto en Apolo fue completísimo, serio sobrado. Ya no son la maquina de antes, son mejores!
Yo sigo pensando que en la vida no hay nada como Grand Fury, ese disco me voló los sesos, pero todo lo que ha venido después es también imprescindible.

¡Saludos!